Artista restauradora · Santiago de Chile
Dejé veinte años de finanzas por el oficio del hilo. Hoy recibo desafíos —un collar roto, un tocado que aún no existe, una prenda con historia— y les doy una nueva vida.
Orietta en su casa-taller · Santiago
Quién soy
Soy Ingeniero Comercial de la Universidad de Chile. Trabajé veinte años en finanzas, hasta que dejé el mundo corporativo para dedicarme a lo único que siempre me desafió de verdad: crear y recuperar con las manos.
Aprendí cada técnica que se me cruzó — del crochet al bolillo, del telar mapuche al hilo de seda, de la costura a la joyería tejida en plata y cobre. Hoy, a mis 70 años, mi casa entera es mi taller: cada clóset guarda telas, cada mesa se vuelve mesón de corte.
Hasta tejí la tela de un vestido de novia, hilo por hilo, antes de coserlo.
Ver mi trabajo
Una taza rota que volvió con vetas doradas. Un collar heredado re-enhebrado perla por perla. Cerámica que viajó del mesón de mi cocina a un cóctel en el desierto de Atacama. Esto es lo que hacen mis manos.
Cada pieza es única y nació de una conversación. Si algo de lo que ves te recuerda a un desafío tuyo —algo roto, algo heredado, algo que todavía no existe— cuéntamelo aquí.
Cómo trabajo
No hay catálogo ni stock. Cada encargo empieza con una conversación y termina en una pieza que solo existe para ti.
Me cuentas qué tienes en mente —algo concreto o solo una idea— y qué historia hay detrás.
Antes de proponer, entiendo el para qué: la ocasión, el valor que tiene para ti, lo que quieres honrar.
Con la historia clara, te digo qué haría, con qué técnica, en cuánto tiempo y a qué valor.
Acordamos el trabajo con un anticipo que cubre los materiales, y te voy mostrando cada avance.
Recibes una pieza irrepetible, hecha con tiempo, que vuelve a tener una historia por delante.
Cada pieza toma su tiempo porque va a mano, nudo por nudo. Ese tiempo es parte de lo que la hace irrepetible.
Palabras
Empecemos
No trabajo por catálogo. Cada encargo empieza con una conversación. Cuéntame qué tienes en mente y, si es un desafío para mis manos, te propongo cómo darle vida. Al enviar, se abre WhatsApp con tu historia lista para que la revisemos juntas.